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Depilación láser: lo que hay que saber para no correr riesgos

- 10:30 Opinión

Por Dra. Soledad Camusso y Dra. Aldana Scaglione. Dermatólogas.

La depilación láser no está exenta de riesgos; el procedimiento de eliminación del vello se realiza a través de tratamientos con aparatos basados en luz (Luz Pulsada Intensa o Láser).

El continuo aumento de esta aplicación se debe, en parte, a que los nuevos equipos no sólo han ganado en eficacia a la hora de eliminar el pelo con menos sesiones, sino que han mejorado mucho en la reducción de efectos secundarios, sin embargo, el riesgo cero no existe, entre otras cosas porque cada paciente es distinto.

Antes de someterte a un tratamiento de este tipo, desde el Centro de Dermatología y Estética Face recomendamos conocer los posibles daños que puede causar, qué precauciones deben tomarse o en qué casos se desaconseja.

Efectos del láser. Una sesión de depilación láser es normal que provoque una cierta molestia en la piel en el momento que se está realizando. También entra dentro de la normalidad que aparezca una ligera inflamación y enrojecimiento de la zona tratada que puede durar un par de días. Estos efectos son tan habituales como pasajeros, sin embargo, hay otros que, si bien no son tan comunes, revisten mayor gravedad.


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Señales de que algo no va bien. Los efectos indeseados son consecuencia de una excesiva dosis de energía láser, bien porque la piel la absorbe en exceso, o bien porque se aplica demasiada.

La dosis de láser que se aplica se calcula en función del color, la densidad y el grosor del vello; así como del color de la piel. Lo importante es tener una primera consulta con tu dermatólogo quien va a valorar la foto tipo de piel, el color de pelo y si existe alguna patología previa, para definir la cantidad de sesiones y el equipamiento adecuado. Si la piel recibe demasiada dosis de láser, puede aparecer una quemadura; actualmente, los equipos modernos incorporan un medidor de la cantidad de melanina que tiene la piel para ajustar la energía que se debe aplicar.

Por eso los láseres modernos pueden utilizarse durante todo el año, también en verano con la piel bronceada a no ser que esté enrojecida o inflamada por el sol.

Pero, a pesar de la sofisticación de los aparatos, el riesgo de que la dosis de energía láser sea excesiva para una zona concreta de la piel existe. Y en ello también influyen circunstancias personales del paciente como pueden ser la toma de fármacos o ciertas afecciones.

En el peor de los casos, lo que puede ocurrir es que se provoque una quemadura que, según la gravedad que, revista, dará lugar a un efecto secundario más o menos grave: hiperpigmentación o hipopigmentación.


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Si la quemadura es más superficial pueden aparecer manchas oscuras o claras en la piel; resulta más fácil corregir las manchas oscuras que las claras.

Cicatrices. Si la quemadura es más grave, puede acabar dejando una cicatriz, que resulta mucho más difícil de tratar que una mancha; además, cuanto más intensa sea la quemadura, más riesgo hay de que la piel se infecte.

Cuándo está contraindicado el láser. Las situaciones en las que está desaconsejado el láser porque el riesgo de efectos adversos es muy alto son las siguientes:

•Si estás tomando fármacos fotosensibles, no debes recurrir a la depilación láser, de la misma manera que no puedes tomar sol y son muchos los medicamentos que pueden ser fotosensibles: isotretinoina, algunos corticoides, antibióticos como las tetraciclinas, antiinflamatorios como el ibuprofeno.

Ocurre lo mismo con aquellos productos que incluyen sustancias como el ácido retinoico o el ácido glicólico.

•En caso de infecciones virales por herpes simple, pues se trata de un virus latente que puede reactivarse tanto por circunstancias internas como externas. Por ello está totalmente contraindicado realizar un tratamiento de láser si hay lesiones de herpes; si tienes tendencia a sufrir herpes recurrente, puedes someterte al láser cuando no haya lesión y siempre siguiendo un tratamiento preventivo que consiste en la toma de antivirales tres días antes y tres después del láser. Con las manchas aparentemente benignas en la piel como el lentigo solar, el dermatólogo también debe descartar que no se trate de un carcinoma baso celular o espinocelular.

•Por supuesto la psoriasis, las dermatitis o cualquier lesión activa de piel está contraindicada la aplicación de láser sobre las mismas, al igual que si hay tatuajes. La energía láser actúa en función del color y grosor del pelo, y del color de la piel. Por lo tanto, un tatuaje, que es oscuro, absorbería el láser de forma mucho más intensa, con lo que podría provocar una quemadura y borrar el tatuaje.

Reacciones a las cremas anestésicas. La excesiva aplicación de crema anestésica por una zona muy amplia del cuerpo aumenta el riesgo de toxicidad y puede provocar mareos, malestar general e incluso taquicardias. Afortunadamente los nuevos equipos de laser provocan menos molestias, lo que permite reducir la cantidad de crema a aplicar o evitarlas.

¿Hay zona”prohibidas”? Según los especialistas, no hay zonas prohibidas para realizar la depilación láser. Los genitales externos se pueden depilar sin problemas, aunque, obviamente, debe evitarse la zona de las mucosas. Sólo hay una zona en la que deben tomarse precauciones: Las cejas, por su proximidad al ojo, es un área muy delicada porque el láser puede provocar quemaduras en el globo ocular, por lo que requiere una protección especial de los ojos a la hora de aplicarlo.


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También hay zonas como la cara en las que el láser resulta menos efectivo y requieren mayor número de sesiones. La razón es que este tipo de pelo aparece por causa hormonal, de modo que se puede ir eliminando, pero sale un pelo nuevo. Antes de una sesión de láser, la piel no debe estar inflamada ni enrojecida. Las rodillas y la parte posterior del muslo son las partes de las piernas donde tarda más en caer el pelo cuando te sometes a una depilación láser. Lo mismo ocurre con el pelo cercano a la vulva, que cuesta más de eliminar.

Cuidado si salen ampollas o costras. Tras una sesión de láser, una irritación o una ligera inflamación de un día no tiene importancia, pero cuando el enrojecimiento y la inflamación duran más tiempo y aparece una ampolla o una costra hay que acudir al médico para iniciar un tratamiento y evitar que la piel empeore. Y recuerda que si aparecen ampollas no debes romperlas ni pincharlas porque la piel quedaría aún más desprotegida y el riesgo de mancha o cicatriz sería mayor.

Para tener en cuenta. Los procedimientos deben ser supervisados por dermatólogos, son los profesionales que mejor conocen tu piel. En el tratamiento, tanto paciente como profesional siempre deben usar anteojos de protección especiales para fotodepilación. De no hacerlo, deben ser exigidos antes de iniciar la sesión. La fotodepilación, tanto con láser como con Luz Pulsada Intensa (IPL), es una práctica segura y efectiva en la medida que sea realizada en el ámbito correcto, como es un consultorio o centro médico, y por profesionales médicos habilitados. l


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