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Indican que para frenar la caída y volver a crecer se necesita un plan integral

Para el Ieral, se tiene que avanzar en un programa integral sobre las bases de la “estabilidad, inversión y productividad”.

- 00:20 Economía

Para frenar la caída de la economía y retomar el sendero de la expansión ‘se necesita un programa integral, de lo contrario será difícil lograr que esta vez sea diferente’, afirmó el investigador y analista económico del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), Gustavo Reyes, y en ese sentido sostuvo que los anuncios de las próximas semanas serán claves.

El analista afirmó que la mala performance de la Argentina en las últimas décadas tiene que ver con una ‘economía relativamente cerrada, déficit fiscal, alta inflación, incumplimientos recurrentes en la deuda pública, bajo stocks de créditos y elevada volatilidad cambiaria’.

Reyes sostuvo que para revertir esos aspectos y retomar el sendero de expansión de la economía, se tiene que avanzar en un programa integral sobre las bases de la ‘estabilidad, inversión y productividad’.

‘La asunción de un nuevo gobierno siempre genera expectativas, más en Argentina donde la economía funciona mal hace bastante tiempo’, destacó el economista de la institución que depende de la Fundación Mediterránea, y añadió que en los últimos 16 años el país ha estado sumergido en la trampa del proceso inflacionario.

El flamante ministro de Economía, Martín Guzmán, ‘explicó que su principal objetivo inmediato era frenar la caída de la economía protegiendo a los sectores más vulnerables y reducir paulatinamente la inflación, pero no expuso aún las medidas concretas para sortear dichos desafíos’, observó Reyes.

En cuanto al corto plazo, sostuvo que ‘los determinantes de la inflación pueden ser muy variados’, y que en el largo plazo ‘la inflación está totalmente asociada al exceso de emisión monetaria’ para el financiamiento de los déficits fiscales.

Señaló además que “la dinámica de largo plazo de las cuentas fiscales de la Argentina, resulta esencial para entender la evolución de la inflación: en más de 70 años, solamente hubo 6 años con superávit fiscal”.

Describió que “en la mayoría de los años que se redujo fuertemente el déficit fiscal, la inflación disminuyó y en casi todos los años donde el déficit fiscal alcanzó un pico, la economía tuvo alguna explosión (Rodrigazo, Tablita de Martinez de Hoz, Hiperinflación, estallido de la Convertibilidad, etc.)”.

Puntualizó que “el impuesto inflacionario necesario para financiar el déficit fiscal histórico explica casi dos tercios de la inflación promedio registrada durante el período de desilusión”.

En otro de los párrafos del informe mencionó que, en base a los datos oficiales disponibles hasta el momento, la gestión presidencial de Mauricio Macri ‘no pudo avanzar demasiado con varios de los problemas históricos’, como son los casos de la relativamente baja apertura comercial de la economía, la alta tasa de inflación, el riesgo de crisis bancarias, el default y la volatilidad en el tipo de cambio real.

El punto de partida fiscal y el lastre de la deuda pública

El economista Reyes señaló que “las cuentas fiscales mejoraron en los últimos dos años, teniendo en cuenta el nivel actual del déficit primario junto con el crecimiento potencial del PBI y la tasa de interés implícita en el stock de la deuda pública; pero el coeficiente Deuda Neta del Gobierno en términos del tamaño de la economía aún se encuentra lejos de estabilizarse. Este motivo, sumado a importantes restricciones de liquidez y a nuestro propio historial en materia de duda pública, explica la razón por la cual la tasa de riesgo país sigue reflejando el temor a un default”.

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